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Mostrando entradas de febrero, 2017

Mi estación

Y no sé, pero puede que sea verdad eso de que hay trenes que solo pasan una vez. Y yo soy muy de quedarme sentado viéndolos pasar uno tras otro. Quién sabe, igual mi tren es aquel que entra en cualquier andén un martes a las 14:35. Vía 4. No quiero dejar pasar más trenes ni veces en las que no me he atrevido a comerte la boca cuando sonríes en mitad de la calle. Todas aquellas noches en las que me he dormido pensando en lo bien que conjuntan mis camisetas con tus bragas en el sofá de mi casa un domingo por la mañana. Tampoco me he atrevido a decirte lo bonito que me miras por encima de la bufanda cuando tienes frío. Siempre he sabido que eras tú y nunca te lo he dicho. Dicen que hay trenes que solo pasan una vez, que no esperan, que no te dan el tiempo suficiente para pensártelo dos veces.  Y yo ahora mismo,  solo quiero que seas tú quien se monte en el vagón  conmigo   . Eres tú mi estación.

14 de febrero

Voy a contar empezando por el final todos tus lunares, marcando con un beso cuales son mis favoritos. Te voy a dibujar sobre tu espalda cada uno de los lugares en los que quiero quedarme a vivir contigo. Te voy a querer hasta convencerte de que San Valentín es todos los días. Te voy a hacer cosquillas hasta que te quedes dormida. Te voy a ofrecer mi mano, así podemos disfrutar juntos el calor que tiene mayo. Te voy a abrazar para que sepas que estás en casa. Te voy a ser sincero, porque sé que así es muy fácil sumar. Y si todo fluye, sólo es cuestión de multiplicar. Te voy a dejar salir de aquí el día que no estés segura y te quieras ir. Nada me gustaría más que verte feliz. Voy a leerte todo lo que dice mi cuerpo. Te voy a esperar como si fueras Navidad. Te voy a enseñar que tengo tu nombre tatuado en mi pecho ya desde hace tiempo. Te voy a mirar como nunca lo ha hecho nadie. Te voy a escribir como nunca le he escrito a nadie. Te voy a dar tiempo. Te voy a entender, e...

Mariposas

Quiero enseñarte cada uno de los rincones que hay en mi cabeza. Ahora tú vives en ella. Un cofre cerrado bajo llave, por el que a diario mucha gente pasa y en el fondo muy pocas personas entran. Un tesoro, mi escondite perfecto, un lugar secreto donde guardo mis defectos. Quiero enseñarte a hablar sin romper el silencio. Demostrarte que eres capaz de saltar sobre una alfombra de cristal, tirarte en paracaídas sin anilla de seguridad o cruzar el mar sin respirar. Quiero enseñarte lo que realmente significa eso de ver la vida desde otra perspectiva. Quiero enseñarte que las dudas, se espantan con una sonrisa. Que tus miedos, todos, en mi espalda me los echo encima. Quiero enseñarte a escalar, en esta vida que es tan puta y cuesta arriba. Quiero enseñarte a mirar mucho más allá, porque las cosas importantes casi siempre están detrás. Igual que las cosquillas, muchas veces basta con rozar. Quiero enseñarte lo increíble que es volar sin salir de casa, demostrarte que se pue...