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Mostrando entradas de agosto, 2016

Una vez en la vida

A lo mejor estamos todos equivocados y no sabemos nada del amor. Quizás sea algo parecido a lo que ocurre cuando dos personas inconscientes frenan un poco e instintivamente observan a su alrededor, y sin saber que se buscan, sin saber que realmente quieren, se encuentran. Dos mentes diferentes que juegan con cartas similares dentro de una misma baraja, cada uno con un As escondido en la manga, pero sin un camino recto por el que poder andar, ni siquiera un punto fijo hacia el que mirar. Siempre lo han hecho hacia un lugar cualquiera. A lo mejor, todavía no sabemos lo que se siente cuando tú eres una de esas personas que alguna vez, por casualidad o por suerte, se encuentra con una mirada así en mitad de la calle. O en medio de la vida. Quién sabe. Un aparatoso accidente, un choque frontal de ojos que con suerte trae consigo una sonrisa. Conocer esa sensación que se provoca en ti cuando te toca ésta lotería, cuyo premio resulta ser solamente una vez en la vida. Entonces ya no ha...

No hacen falta teorías

Me río yo de las teorías y los libros que hablan del amor. No existe ninguna teoría que explique lo que yo siento cuando me despierto abrazado a ti. Cuando veo desde la cama como te vistes por la mañana. La cara que pones cuando suena por tercera vez el despertador. La forma tan sutil y tan tuya, solo tuya, que tienes para echarme del colchón cuando mis "cinco minutos más "  pasan a ser veinticinco. Nadie puede escribir sobre lo que se me pasa por la cabeza cuando por el pasillo, de camino a la cocina, huele a café. Cuando entro y te veo allí, sentada con tu taza de siempre encima de la mesa. Tu sonrisa cuando en la radio suena tu canción favorita o tu cara de pena si en la televisión dicen que hoy hay malas noticias. La sensación al entrar al baño y ver tu cepillo de dientes encima del lavabo, o en la percha, tu toalla todavía mojada porque acabas de salir de la ducha. El cosquilleo en mi espalda al meterme contigo en la cama, que la almohada huela a ti y lo bien q...

¿A ti quién te salva?

Todo se basa en saber quién te espera al final de la calle con su mochila repleta de ganas y un saco lleno de abrazos. Quién te saca una sonrisa un lunes por la mañana y quién es capaz de sentarse en un bordillo un domingo tranquilamente a hablar contigo. Quién te quiere tener cerca, quién se la juega por ti y quién te busca hasta en tus días más nublados. Se trata de tener claro quién te pasa a buscar y luego de vuelta, te acompaña otra vez a casa. Quién te tiene por su centro de gravedad y para quién eres su lugar favorito. Quién te deja un hueco debajo del paraguas, quién te espera con la mesa puesta y te guarda un sitio en su sofá. Quién te llama cuando las cosas no van bien y quién piensa en ti desde la cama antes de irse a dormir. Quién te salva un día gris y se queda contigo, sin mirar el reloj, el día que tienes frío. Quién te encuentra entre sus canciones y quién se muerde el labio inferior por ti. Saber a quién puedes llamar hogar, porque es verdad, hay person...

Metido hasta el cuello

Otra noche sin dormir, he llegado a casa a las tantas de camino pensando en ti. En ti y en tu puta manía de dejar todo descolocado y a medio hacer. En la forma que tienes para desaparecer junto con la facilidad de olvidar el lugar donde guardas las ganas de volver. No entiendo la razón por la que no eres capaz de tirar de la cuerda desde la superficie cuando estoy dentro del agujero. Y además joder, sabes de sobra que metido hasta el cuello. Anoche, recuerdo que solo quería acostarme contigo y ahora daría cualquier cosa porque estuvieras aquí dormida a mi lado. Pero no estás, que putada. Hoy no es domingo, pero me he levantado con resaca de ti. Resaca de ti, y de tus besos con sabor a Beefeater limón. En mi cabeza, un huracán que a su paso me ha destrozado por dentro. Cualquier cosa en mi cuerpo menos exceso de besos. Cualquier cosa en mi cuerpo para olvidarme de ti. Pero joder, la verdad es que no puedo. La vuelta a casa ha sido triste, casi era de día, me h...